Casa Puente + Casa Muelle

ubicación: caracas. el solar del carmen. alto hatillo.

año: 2017

status: proyecto

área de construcción: 1.690 m2

área de terreno: 1.984 m2

cliente: particular

dirección de proyecto:

boca proyectos

director de proyecto:

iliana germán y manuel barrios

arquitectura:

ninoska ruiz, israel leal, mikel aménabar. colaboradores: elizabeth mata, hendrina díaz, ninoska correia, daniel túa, mariana de león.

estructura:

arq./ing. alcibíades pirela

instalaciones sanitarias:

ing. bernardo dorbessan

instalaciones eléctricas:

víctor aguirre

paisajismo:

boca proyectos

maquetería:

ninoska correia, azarahí hernández, mariana león, andrea chacón y daniel túa

El encargo consiste en una vivienda bifamiliar habitada por 2 hermanos y sus respectivas familias ubicada en un terreno del Alto Hatillo con insuperables vistas sobre el Ávila y el valle de Caracas. El esquema en L de la vivienda permite establecer un borde rotundo hacia la calle mientras que se abre hacia el jardín que constituye el evento articulador de las dos viviendas y permite las vistas sobre Caracas desde los espacios de mayor jerarquía de ambas.

Casa Muelle ocupa parcialmente el volumen paralelo a la calle mientras que Casa Puente ocupa integramente el volumen más alejado de la calle y el resto del primer volumen. Cada sector de la edificación ha sido identificado a partir de la experiencia espacial que lo caracteriza, siendo Casa Muelle aquella cuyas áreas sociales conectan física y visualmente la piscina ubicada al norte con el espejo de agua del patio sur; por su parte Casa Puente explora las conexiones entre los volúmenes que conforman la casa, resaltándose el puente de acceso, así como el que conecta en el último nivel el área de habitaciones.

 

El objetivo de la propuesta es lograr una lectura unitaria de la edificación y al mismo tiempo brindar experiencias espaciales diferentes y significativas en cada una de las partes.

Uno de los aspectos más particulares de la vivienda es su estructura híbrida (perfiles de acero de alma abierta y concreto en obra limpia) lo que busca establecer un equilibrio entre los grandes planos de concreto y aquellos acristalados brindándole a los espacios un variado registro de vivencias y relaciones con el entorno.