Casa C

ubicación: caracas. el hatillo. venezuela

año: 2017

status: proyecto

área de construcción: 350m2

área de terreno: 585m2

cliente: particular

director de proyecto:

iliana germán / manuel barrios

arquitectura:

israel leal, elizabeth mata, hendrina díaz. colaboradores: ninoska correia, azarahí hernández, andrea gonzález y daniel túa

estructura:

alcibíades pirela

instalaciones sanitarias:

bernardo dorbessan

instalaciones eléctricas:

víctor aguirre

maquetería:

ninoska correia, azarahí hernández, andrea gonzález y daniel túa

Casa C es una vivienda unifamiliar en la zona de Caicaguana, municipio El Hatillo en la ciudad de Caracas. El terreno seleccionado para la construcción de la casa se caracteriza por su angosta proporción y acentuada pendiente, así como por sus hermosas vistas sobre el pequeño valle del que forma parte.

Los clientes, una joven familia, entusiastas de las actividades al aire libre y de deportes como montañismo, espeleología, submarinismo, etc;  dejaron muy claro desde el principio que deseaban una casa con abundante luz natural, relativamente compacta, integrada a su entorno y dentro de un esquema manejable de costos.

El volúmen de la casa no se percibe en una primera instancia, el lugar se presenta simplemente como una plataforma para la recreación y el disfrute del paisaje, como si se tratase de un gacebo en un parque con parrillero, cubierta ligera y sobre una superficie de grama. Luego, al descender por la escalera de acceso, nos internamos en una secuencia de espacios de diferentes condiciones que permiten explorar la singularidad de la topografía mientras el volumen va emergiendo hacia el sur de la parcela.

El movimiento a lo largo de la casa nos lleva desde los espacios más públicos de la casa, ubicados en las cotas superiores de la parcela, hasta los espacios más privados en el sector más bajo del terreno, al mismo que el volumen va emergiendo, se va proyectando sobre las vistas del valle y del bosque ubicado hacia el sur de la parcela.

El proceso de desarrollo de proyecto contó con un eficaz y productivo diálogo entre clientes y proyectistas, permitiendo satisfacer y superar los requerimientos iniciales de los propietarios e incluir, a solicitud del hijo de la pareja, un nuevo elemento en la propuesta: un muro de escalada.