Centro Cívico Medellín. Concurso de Ideas

ubicación: medellín. colombia

año: 2018

status: ideas preliminares - concurso público internacional

área de terreno: 721.929 m2

cliente: departamento administrativo de planeación de medellín. alcaldía de medellín.

arquitectos asociados:

4cities [manuel delgado arteaga, montenegro lizarralde & cía. ltda;  y maría isabel espinosa marturet] es un consorcio que reunió a profesionales y oficinas en 4 ciudades.

boston: manuel delgado arteaga, humberto bernal.

bogotá: montenegro lizarralde y cía ltda arquitectos [fernando montenegro y maría verónica perfetti]

medellín: robert cowherd.

caracas: maría isabel espinosa marturet, boca proyectos [iliana germán y manuel barrios]; y natalia linares.

director de proyecto:

manuel delgado arteaga

equipo de proyecto:

fernando montenegro, maría isabel espinosa, maría verónica perfetti, humberto bernal, robert cowherd, iliana germán, manuel barrios, natalia linares, juan camilo moya.

asistentes de proyecto::

boca proyectos [hendrina díaz, maría gabriela medina, elizabeth mata, israel leal, carol linares, francis martínez, leonel flores y abel piñate], fernado angel, elizabeth vera, diego chinchilla, gio marz.

visualización y diagramación::

penseiri architects [jhon unriza, canyi huang, william acebedo, víctor urzola]

video:

samuel lizarralde

El Centro Cívico de Medellín, conocido como La Alpujarra, es un complejo urbano concebido a partir de los parámetros del movimiento moderno: un amplio espacio libre con edificaciones exentas que deberían contextualizarse a sí mismas en una alternativa compositiva de la ciudad tradicional. Es un importante hecho urbano, fracturado de las preexistencias y los trazados urbanísticos por un viario arterial que sustituyó la continuidad del espacio público de la ciudad.

Las propuestas de diseño urbano más recientes proponen un rescate del continuo público de la ciudad, con base en los valores paisajísticos y culturales del valle, del río y del centro tradicional. Concepción dentro de las cuales se concibe el futuro del Centro Cívico; no como una valiosa pieza aislada, sino, más bien, como el rescate de un hecho espacial que contribuye a la historia urbana.

El proyecto arquitectónico va más allá de sus limitaciones funcionales. Es el conjunto integral de dos acciones urbanísticas complementarias: una visión coherente y contemporánea de la espacialidad local, hasta ahora, sacrificada en beneficio del automóvil, y la ideación de un marco urbanístico que recree la articulación social con el entorno tradicional de Medellín. Una doble intención, que recoge el pasado arquitectónico de la ciudad, sumándolo a las cualidades y exigencias de la ciudad global del siglo XXI.

 

1. El Centro Cívico

El primer propósito de la arquitectura, el local, se centra en la conjunción equilibrada de cinco nuevos espacios urbanos, gestados a partir del tradicional cruce de San Juan con la Avenida del Ferrocarril, un límite territorial que trasciende como nuevo centro de la metrópoli.
Es una sucesión acompasada de espacios diversos, con disímiles significados y múltiples relaciones con las arquitecturas de la ciudad, en donde se involucran y se continúan, como un tejido organicista, las preexistencias y los hitos del lugar:

  • La Plaza de la Memoria.

Un gran cuadrado que se rota en sí mismo, resolviendo las diversas direcciones del espacio urbano. Involucra, de una parte, el trazado de Barrio Triste, algunas de sus arquitecturas, la iglesia del Sagrado Corazón y el reflejo próximo de la Plaza de la luz, la biblioteca y del singular Carré; y de la otra, los edificios de la Empresas Públicas y Teleantioquia con la silueta colindante de las arquitecturas institucionales de la Alpujarra.
Es una explanada a ras de piso, que privilegia el ámbito peatonal de la ciudad, desplazando las arterias metropolitanas de San Juan y El ferrocarril al subsuelo. Se recrea con dos franjas calificadas que recuerdan el origen de la ciudad y su relación con el río y la vegetación.
Un nuevo edificio en altura, concebido como un acento del futuro, complementa la composición, tensando hacia el norte las dinámicas funcionales del centro Cívico que jalonaran los procesos de renovación de Barrio Triste y Guayaquil.

  • El parque hidrológico del Río.

La vecindad del parque lineal del río Medellín implica una obligada relación ambiental que se resuelve con los nuevos espacios. Abarca el espacio libre entre el Museo del Agua, las Empresas Públicas y los Pies Descalzos, hoy en día ocupado con estacionamientos al aire libre. Se proyecta como una referencia formal de la geografía del Valle, en escala 1:100, deprimida levemente del nivel del suelo como una continuidad espacial de la Plaza de la Memoria y de los Pies Descalzos. Allí los ciudadanos podrán comprender su hábitat regional y su dimensión geográfica en relación con su propio cuerpo.
Su disfrute es una doble vivencia, de una parte la realidad cotidiana, reconocida en la silueta de sus montañas y de otra, el microcosmos recreado, reconocido en la depresión formal que conforma el espacio.

  • El paseo de la Alpujarra.

La Avenida del Ferrocarril es el espacio central del centro Cívico, reúne los edificios institucionales más importantes de la ciudad, un buen número de arquitecturas culturales y articula el espacio libre de la explanada metropolitana. En la actualidad recoge la movilidad zonal del Centro, el sistema Metroplus y las relaciones urbanas con los campus universitarios.
Tales hechos se sintetizan en un espacio cultural que acusa la vocación propuesta para el espacio público de la ciudad: una ciudad educada en torno del contrapunto cultural que reúne el Locus y la Cosmópolis.

El nivel del terreno corresponde a los tránsitos locales. Bajo él se localiza el espacio cultural, concebido como una depresión espacial que se enlaza con la Plaza de la Memoria y vincula, funcional y espacialmente al Centro, los edificios dispersos del Museo del Agua, el Centro de Convenciones, la sede de Teleantioquia y el Teatro Metropolitano. En el nivel inferior se encuentra la estación del Metroplus, creando con ello un nexo entre el corazón cultural de Centro Cívico y el conjunto de la ciudad metropolitana.

  • La Alameda de San Juan

La avenida San Juan es un buen ejemplo del predominio del vehículo sobre el peatón sin las cualidades intermedias que los armonicen. La Alameda se concibe como una respuesta a este hecho, relacionando la Plaza de la Memoria con el parque del Río al occidente, y con la plaza del ferrocarril al oriente, y por medio de ellos, con los tejidos residenciales de la ciudad.
La plaza del Ferrocarril.
Se encuentra en el extremo nordeste del Centro Cívico, entre el edificio de la antigua estación del ferrocarril y el Edificio Carré. Es una plazoleta deprimida que cruza bajo la Avenida San Juan, reiterando la función cultural del paseo de la Alpujarra, de la antigua Estación y del entorno arquitectónico de la Plaza de la Luz.

2 El contexto urbano.

El segundo propósito del proyecto se refiere al contexto urbano del centro Cívico, a las acciones urbanísticas, que en primera instancia, se logre construir una estructura urbana que permita la correcta relación entre las actividades institucionales y los tejidos centrales de Medellín; y segundo, iniciar una recuperación del centro de la ciudad, que realmente articule todos los sectores del área metropolitana.
En una perspectiva fundamentalmente urbanística y realista, se proponen dos acciones de renovación urbana:

La primera de tipo proyectual, La Senda Urbana del Metro, en donde se actúa sobre los corredores del metro, es decir sobre uno de los proyectos estructurales de la ciudad, con un proyecto general de renovación urbana que deberá ser realizado por etapas.
La segunda, de tipo normativo, el Urbanismo Paso a Paso, en donde se propone una ordenanza dinámica dirigida, pero dispersa, en donde se fomenta la acción entre los diversos actores que desarrollan la ciudad.

La Senda Urbana del Metro.

El metro es una de las acciones físicas más determinantes en la renovación urbana del centro, no tanto por la dimensión funcional que genera, sino más bien, por los cambios morfológicos que produjo en la ciudad construida y por los retos compositivos que planteo a la arquitectura, como medio de transformación urbana.

El sistema se dispone como una “Te” en el borde occidental del Centro, que incide notoriamente en la relación espacial con el Centro Cívico y en las posibilidades para incrementar el uso residencial como base para enriquecer adecuadamente las actividades centrales.

Por tanto se propone actuar sobre los dos corredores de transporte masivo, enfrentando el tema espacial mediante una arquitectura contundente que supere las dificultades inherentes a la ingeniería elevada que el sistema optó. Desde el planteamiento formal del centro Cívico, esta acción define una zona triangular o una parte morfológica de la ciudad, que los habitantes pueden reconocer y apropiar como su vecindario inmediato. Es un espacio geométrico conformado por el Parque del Río, como hipotenusa y por los dos corredores del metro, como catetos, en donde en forma adyacente se prevé la renovación urbana complementaria.

La Senda Urbana del Metro, es un proyecto inmobiliario de usos múltiples, vivienda, servicios, comercio o equipamientos, que aprovecha los instrumentos de gestión previstos en Colombia, como el reajuste de tierras, la integración inmobiliaria y el reparto de cargas y beneficios, a los cuales se sumaría el aprovechamiento de los derechos del aire, común en las legislaciones urbanas contemporáneas.
Arquitectónicamente, es un conjunto de plazas y espacios públicos a nivel del terreno, plataformas urbanas con zócalos de comercio y equipamientos, y torres de diversa altura que proponen una relación morfológica con el entorno existente del Centro Cívico o de la ciudad.

Es claro que es una arquitectura comprometida con el lugar, en lo que a visuales y orientación se refiere y con el medio ambiente en la idea de concebir una arquitectura sostenible, verde y ventilada.
El Urbanismo Paso a Paso.

En la ciudad contemporánea la multiplicidad de acciones urbanas es una necesidad imperante. Es la ciudad de la posmodernidad. El proyecto del Centro Cívico perfila un conjunto de áreas vecinas que requieren de la renovación urbana, pero no se puede demoler toda la ciudad para hacer una nueva, menos con una sola mirada. En grandes áreas se requiere de múltiples actores, de proyectos de diverso tamaño, de pluralidad de usos y ante todo de capacidad para integrarlos en determinada dirección.
En las zonas anexas al Centro Cívico, se propone el desarrollo de un urbanismo paso a paso, que responda a estas consideraciones y transforme a la ciudad en el largo plazo. Para ello se propone, como instrumento, una ordenanza dinámica que fomente la ejecución de proyectos de sustitución y modernización por múltiples actores.

En primer lugar, el Municipio, quien deberá crear condiciones urbanísticas atractivas: el mismo Centro Cívico, nuevos espacios públicos, un soporte de servicios públicos adecuado y la ampliación constante del soporte dotacional.
En segundo lugar, los propietarios y actores locales, quienes deberán aprovechar las condiciones normativas ventajosas, incluir actores y promover proyectos.
La base de es la norma urbanística dinámica, un conjunto normativo que incrementa el aprovechamiento básico de dos (2) con una ocupación del 70%, en la medida que los actores se comprometen con las siguientes condiciones de renovación:

1.- La integración predial y la inclusión social, en donde el aprovechamiento básico se multiplica por dos (2)
2.- La localización de vivienda como uso principal, entre el 50% y el 75% del total, en donde sumado a lo anterior, el aprovechamiento básico se multiplica por tres (3)
3.- La cesión del 25% de las áreas libres privadas como públicas, en donde sumado a lo anterior el aprovechamiento se multiplica por cuatro (4)

En una ciudad con dificultades de suelo bien ubicado, con altos crecimientos demográficos, gran parte del terreno se incorporará a esta acción mediante proyectos diversos, otros no lo harán y permanecerán por mucho tiempo, es decir se reencontrará la historia de Medellín, tal como siempre fue.